Lejos de tratarse solo de una asociación de marca, el vínculo refleja un hábito profundamente arraigado en la cultura del plantel. El mate es un ritual cotidiano entre los jugadores, no solo como instancia de encuentro sino también como fuente de energía sostenida durante la jornada.
En ese contexto, BALDO se posiciona como una opción elegida por futbolistas de élite por su perfil diferencial: una yerba compuesta en un 90% por hoja y polvo de hoja, lo que incide directamente en su calidad y propiedades. Esta composición aporta beneficios nutricionales, con efecto antioxidante, propiedades antiinflamatorias y un estímulo natural que favorece la concentración y el rendimiento.
“El mate forma parte de nuestros momentos de conexión y también de preparación. Es algo que nos acompaña siempre”, es una frase que se repite entre distintos referentes del fútbol argentino y que explica por qué este hábito trasciende generaciones.

Además, en paralelo al crecimiento del consumo, también se consolidan nuevas formas de preparación. La técnica de la “montañita” o “pared” —que consiste en inclinar la yerba dentro del mate para lograr una mejor circulación del agua— gana protagonismo entre consumidores más exigentes. Este método no solo permite mantener el sabor por más tiempo, sino que convierte al mate en un compañero que puede extenderse durante horas, acompañando hasta tres o cuatro termos sin perder intensidad.
“Este vínculo con la Selección Argentina no es casual. El mate ya es parte de la rutina de los jugadores, y desde BALDO buscamos acompañar ese momento con un producto que esté a la altura de sus exigencias. Nuestra yerba tiene una composición que prioriza la hoja, lo que no solo mejora la experiencia, sino que también aporta beneficios reales para el día a día”, señala Alejandro Durán, Director y Jefe de Prensa de Baldo Argentina.
Así, entre entrenamientos, concentraciones y viajes, el mate sigue siendo un elemento central en la rutina de los jugadores, combinando tradición, bienestar y rendimiento. Con su desembarco como sponsor oficial, BALDO refuerza ese vínculo natural con el deporte y se integra a uno de los rituales más representativos del equipo argentino.