Hay historias que parecen imposibles de creer. La de Drakhan Blackhart —el hombre que viste a sus modelos únicamente con cinta adhesiva y las envía por la pasarela— es una de ellas. Nacido como Joel Alvarez en West Kendall, este creador de 42 años pasó de vivir en su auto a construir, en 2026, uno de los imperios de moda más virales del planeta.
- Su marca, el Black Tape Project, se ha convertido en un fenómeno tan comentado como controvertido. Y su recorrido —de la tragedia a la reinvención— es, quizá, la mejor pieza de arte que Blackhart ha creado.
El arte de vestir sin ropa
En la última Semana de la Moda de Nueva York, modelos como Hannah Nicole y Chelsea Puchino superaron sus audiciones en el Hotel Civilian, en Manhattan, sabiendo exactamente a qué se enfrentaban: desfilar técnicamente sin ropa, cubiertas solo por tiras estratégicamente colocadas.
"Es liberador. Y es genial", dice Puchino, de 29 años.
"El material te atrae y realza tus rasgos. Puedes lucir lo que tienes", agrega Nicole, de 25.
No es una cinta cualquiera. Se trata de cinta de grado médico, no tóxica y sin residuos, que Blackhart comercializa por rollo —en distintos colores y estampados— desde US$29.99. Un detalle que, ya veremos, sería clave para su modelo de negocio.
El proceso es casi ceremonial: las propias modelos colocan primero el parche íntimo, y luego el diseñador va fijando las tiras sobre la piel siguiendo "líneas que ve en su cabeza".
"Creé un género, fui el primero. Soy el pionero", afirma Blackhart.
- Colaboraciones musicales: Su creador Joel Alvarez (Drakhan Blackhart) ha colaborado y diseñado conceptos visuales para artistas como el cantante Maluma, el director de cine Michael Bay, y el rapero Rick Ross.
- DJs Internacionales: Estrellas de la escena electrónica como Carl Cox, Afrojack y Chuckie han incluido la estética o presentaciones en vivo del proyecto en sus espectáculos.
- Modelos top de redes: Supermodelos de pasarela y redes sociales con millones de seguidores, como Mika Lafuente, Eva Quiala, Skyler Simpson, Victoria Giusini e Irene Montez, protagonizan recurrentemente sus desfiles más virales.
- Momentos históricos: En sus inicios, el fenómeno estalló globalmente cuando vistió a la ex-Miss Puerto Rico Génesis Dávila en un diseño dorado metálico que acumuló más de 10 millones de visitas en pocas horas.
- Facturación anual: Se estima que la marca genera ingresos anuales de aproximadamente USD $17.8 millones.
- Sesiones personalizadas: Joel Alvarez cobra entre USD $5,000 y $25,000 por una sola sesión de diseño y colocación de cinta personalizada para clientes privados o campañas.
- Venta de insumos: El verdadero motor financiero es la venta de sus cintas exclusivas y corporales, con rollos individuales desde USD $29.99 hasta los codiciados kits oficiales para principiantes.
- Miami Swim Week y NYFW: Son los cierres más esperados y polémicos de la Miami Swim Week y la New York Fashion Week. El atractivo principal radica en ver a Alvarez diseñando y pegando la cinta sobre los cuerpos de las modelos en vivo frente a la audiencia.
- Las Vegas Showcase 2026: Recientemente expandieron sus producciones independientes masivas hacia Las Vegas, presentando colecciones exclusivas enfocadas en nuevas texturas metálicas, espejos y materiales holográficos de última tendencia.
- Festivales de Arte Corporal y Giras (Ibiza / Jamaica): Organizan sus propios festivales y experiencias en destinos turísticos como Ibiza y Jamaica, donde no solo hacen desfiles, sino que imparten seminarios de colocación de cinta y técnicas de modelaje para su comunidad global.
El momento viral que lo cambió todo
El verdadero despegue ocurrió en 2017, durante un evento benéfico en Haití, cuando envolvió a Miss Puerto Rico, Genesis Dávila, con un diseño dorado metalizado. Las fotos en la playa superaron los 10 millones de visualizaciones en Facebook de un día para el otro.
"La gente me contactaba desde todas partes… El negocio empezó a despegar rápidamente", recuerda.
Las invitaciones llegaron desde Milán, París, Los Ángeles y Nueva York, y trabajó con figuras como Rick Ross y Ciara.
Arte, provocación y debate
Blackhart insiste en que sus modelos —a las que llama "dragonas"— no son objetos sexuales, sino "obras de arte vivas y palpitantes". Sus detractores, en cambio, cuestionan los límites entre arte, moda y erotismo.
- Lo cierto es que, guste o no, el miamense logró algo que pocos: inventar una categoría, dominarla y monetizarla globalmente. Desde un Ford Focus hasta 500 millones de reproducciones, la historia de Joel Alvarez —hoy Drakhan Blackhart— es, en sí misma, la definición del sueño reinventado en Miami.