La década de la resaca: cuánto cayó realmente el consumo de alcohol y por qué la industria entró en modo "innovación desesperada"

(Por Maurizio, Otero y Maqueda) Muchas categorías en el mundo caen, pero no fue de un día para el otro. Hoy está pasando en muchos tipos de retail, servicios también. ¿Qué le pasó a las bebidas sin alcohol? ¿qué les está pasando a otras categorías con galletitas? ¿qué nos enseña?

Los números que encendieron todas las alarmas. La caída no fue un tropiezo: fue una erosión estructural sostenida. Estos son los datos más contundentes de los últimos 5 años:



Indicador

Dato

Fuente

Volumen global de alcohol

Caídas consecutivas de ~1% anual desde 2022 (tras décadas de crecimiento)

IWSR

Consumo mundial de vino

~214 millones de hectolitros en 2024: el nivel más bajo desde 1961

OIV

Estadounidenses que declaran beber

54% en 2025, el mínimo histórico en casi 90 años de medición (era 67% en 2022)

Gallup

Consumo Gen Z vs. millennials a la misma edad

Beben entre 20% y 30% menos

IWSR / Berenberg

Valor bursátil

Diageo, Pernod Ricard y Rémy Cointreau perdieron entre 30% y 50% desde sus picos de 2021-2022

Mercados

Categoría No/Low alcohol

Crecimiento de doble dígito anual; mercado que supera los US$13 mil millones y sigue acelerando

IWSR



 

El dato demoledor: mientras el alcohol tradicional cae ~1% anual en volumen, lo "sin alcohol" crece a tasas de +20%. El consumidor no dejó de consumir: dejó de consumir lo que le daban.



 

¿Por qué ahora explota la innovación, el co-branding y los nuevos formatos?

 

Porque la industria agotó sus tres palancas históricas de crecimiento:

  1. Ya no puede subir precios — la "premiumización infinita" chocó contra la inflación y un consumidor que castiga el sobreprecio sin valor.

  2. Ya no puede sumar bebedores — la base demográfica se achica: Gen Z, movimiento sober curious, Dry January, y el efecto GLP-1 (Ozempic reduce el deseo de alcohol, según encuestas de Morgan Stanley).

  3. Ya no puede vivir de la lealtad heredada — la marca del padre no es la marca del hijo.

Cuando las tres palancas se apagan, solo queda una: crear valor nuevo. De ahí el tsunami de:

  • RTD y latas (ready-to-drink): el formato lata creció mientras todo caía, porque resuelve conveniencia, porción controlada y ocasión individual.

  • Versiones 0.0%: Heineken 0.0, Corona Cero, Tanqueray 0.0 — no es filantropía, es defensa del share of throat: si el consumidor va a beber algo sin alcohol, que sea tu marca.

  • Co-branding y colaboraciones (alcohol × música, moda, gastronomía, deporte): compran relevancia cultural prestada para reconectar con audiencias que ya no llegan por publicidad tradicional.

  • Cocktail culture y formatos experienciales: migran de vender líquido a vender ocasión y ritual, donde el margen y el vínculo emocional son mayores.



 

¿Por qué pasó exactamente lo mismo con gaseosas, golosinas y galletitas?

 

Porque el fenómeno no es de categoría: es de época. Es el mismo patrón estructural repetido:

 

Fase

Gaseosas

Golosinas/Galletitas

Alcohol

Décadas de subentrega

Azúcar + volumen, cero salud

Indulgencia sin evolución

Estatus sin valor real

Shock del consumidor

Guerra al azúcar, impuestos, obesidad

GLP-1, snacking consciente, presión regulatoria (colorantes, MAHA en EE.UU.)

Sober curious, Gen Z, bienestar

Caída

Volúmenes en declive en mercados maduros hace 15+ años

PepsiCo/Frito-Lay y Mondelez con caídas de volumen en 2024-2025

-1% anual global

Respuesta

Coca-Cola Zero (hoy su motor de crecimiento), latas mini, funcionales

Porciones controladas, proteína, "permissible indulgence", reformulación

0.0%, RTD, colaboraciones

La lección académica, explicada simple: todas eran categorías de consumo por hábito que confundieron inercia con lealtad. Cuando un megatrend de salud y significado (el mayor de nuestra era) interpela al hábito, la marca que no reconstruye su propuesta de valor pierde primero relevancia, después volumen y finalmente pricing power — en ese orden exacto.



3 conclusiones estratégicas para cualquier industria

 

✅ La innovación tardía cuesta 10 veces más. Coca-Cola lanzó Zero antes del colapso del azúcar; el alcohol lanzó 0.0 después de perder a la Gen Z. La diferencia se mide en billions.

✅ El formato es estrategia, no packaging. Lata, mini, RTD, monodosis: cada formato abre una ocasión de consumo nueva. Quien controla ocasiones, controla el futuro del volumen.

✅ Vigila tu "deuda de valor". Pregúntate cada trimestre: ¿cuánto valor real entregamos versus cuánto cobramos por inercia? Esa brecha, invisible en el P&L de hoy, es la caída de mañana.