El dolor que la tiranía de Venezuela está provocando podría hacer que el mundo sea más consciente: ¿Qué pasaría si mucha gente se diera cuenta que su ideología está equivocada y es fanática?
(Por Mary Molina, con la colaboración de Maqueda y Maurizio) ¿El horror de Venezuela podría ser la gota que haga que haya un nuevo consenso de ideas en el mundo? ¿ Este hecho tan horroroso e innegable, podría hacer que la gente tome conciencia de los fanatismos y fascismos disimulados de “patriotismos nacionalismo ”? ,¿ podría hacer que la gente deje ciertas ideologías? El dolor que todo el mundo siente al ver que los fanatismos tergiversan y niegan el totalitarismo de Maduro. En un mundo convulsionado por la discordia y la intolerancia, donde las sombras de la corrupción y la opresión acechan a la libertad y la democracia, nos encontramos ante un escenario desgarrador que clama por la voz de la razón y la justicia. Venezuela, tierra de belleza y sufrimiento, ha sido testigo una vez más de la vil manipulación de unas elecciones, un acto que hiere no sólo a sus ciudadanos, sino a toda la humanidad que anhela la verdad y la transparencia en los procesos electorales.
(Por Mary Molina, con la colaboración de Maqueda y Maurizio) ¿El horror de Venezuela podría ser la gota que haga que haya un nuevo consenso de ideas en el mundo? ¿ Este hecho tan horroroso e innegable, podría hacer que la gente tome conciencia de los fanatismos y fascismos disimulados de “patriotismos nacionalismo ”? ,¿ podría hacer que la gente deje ciertas ideologías? El dolor que todo el mundo siente al ver que los fanatismos tergiversan y niegan el totalitarismo de Maduro. En un mundo convulsionado por la discordia y la intolerancia, donde las sombras de la corrupción y la opresión acechan a la libertad y la democracia, nos encontramos ante un escenario desgarrador que clama por la voz de la razón y la justicia. Venezuela, tierra de belleza y sufrimiento, ha sido testigo una vez más de la vil manipulación de unas elecciones, un acto que hiere no sólo a sus ciudadanos, sino a toda la humanidad que anhela la verdad y la transparencia en los procesos electorales.