Ron es la figura que todos quieren (menos Trump)

Mientras más ataca Trump a Ron, el mundo más resalta su triunfo. Los demócratas, y muchos medios latinos de izquierda, lo elevan, para mostrarlo a Ron solo como un hecho aislado; fue tan drástico su triunfo que es innegable, entonces la estrategia es mostrarlo como rival de Trump y ponerlo como que fue la excepción y que la marea roja no fue tal.

Si bien esa marea no fue la esperada, lo cierto es que los demócratas no tuvieron para nada una buena elección.

Los republicanos que no quieren a Trump, no dejan de mostrarlo como el nuevo líder.

Ron 2.0, como ya es denominado, también es aclamado por los imparciales.

Ahora bien, lo cierto es que la Florida es un caso de éxito como sociedad, como cultura, como planificación, como economía, y lo bueno sería que todo el mundo político pudiese ver que sistemas y que ideas funcionan, no para jugar a la contra prensa, sino para imitar, y por cierto dejar, muchas ideologías y muchas dogmas políticos que claramente no funcionan.

O sea, desde la BBC hasta medios totalmente oficialistas de sistemas políticos muy estatistas, como en Venezuela, y el resto del mundo con una visión más neutral, y otros por un interés más sesgado, todos muestran a Ron como la gran figura.

Incluso muchos hombres demócratas y muchos hombres de partidos de izquierda de Latinoamérica, que en cierta forma son críticos de sus propios partidos, resaltan el gran liderazgo de RON 2.0.

En consecuencia “Ron la sigue rompiendo”, y cada vez que el ex presidente lo ataca, más lo fortalece.

Ron habla bien, administra mejor, lidera de manera impecable, comunica claramente sus ideas, y con sus 44 años se anima a poner en su lugar al expresidente de USA. DeSantis desestimó totalmente las opiniones de Trump.

 “Se ha llevado a cabo la mayor victoria republicana en el estado de Florida”, “los republicanos arrasaron con la mayoría de las legislaturas. Lo que le importa a la gente es si los defiendes, si lideras, si haces las cosas”, sostuvo el gobernador estatal.

Ron DeSantis también admitió que el Partido Republicano tuvo una participación “decepcionante” en los demás estados de EEUU, e invitó a las comunidades a seguir el ejemplo del estado de Florida. 

DeSantis aseguró, que los recientes “ataques” del expresidente de Estados Unidos Donald Trump son solo “ruidos” y que parte del precio de la victoria son las críticas, además agrego: «Lo que aprendes es: Todo eso es solo ruido. Lo que importa es: ¿Estás liderando y afrontando los problemas? ¿Estás entregando resultados para las personas y defendiendo a las personas? Si haces eso, nada de eso importa (opiniones de Trump). Eso es lo que hemos hecho. Estamos enfocados en los resultados y el liderazgo. Al final del día, le diría a la gente que revise el marcador del martes pasado por la noche» 

Ron sigue su marcha y todo lo que hace Trump en contra de él, casi como con una metodología de Aikido, lo usa a su favor.

Tu opinión enriquece este artículo:

Lo que Harvard, Cambridge y el MIT confirman: neurociencia del liderazgo lector (en la era digital, leer es lo más inteligente)

(Por Maurizio y Rotmistrovsky) " Según Cal Newport en "Deep Work" — citado por el 79% de los graduados de Oxford en negocios — la lectura sostenida incrementa la mielinización neuronal: el proceso por el cual el cerebro refuerza las conexiones entre neuronas frecuentemente activadas, aumentando la velocidad y eficiencia del procesamiento cognitivo.

El por qué del radical cambio de consumo y la transformación del mercado de bebidas (un análisis estratégico del sector)

(Por Rodriguez Otero y Maurizio) La decisión de Coca-Cola y otras marcas de lanzar productos como Triple Z se debe a un profundo cambio en la dinámica del consumo. El ascenso de las aguas funcionales, bebidas nutricionales, gaseosas de probióticos, cervezas saludables y jugos enriquecidos-proteicos demuestran que las preferencias de los consumidores están evolucionando.

2026: los 7 pecados mortales que las empresas deben dejar de cometer

(Por Rotmistrovsky-Otero-Maurizio) En la actual era de transformación empresarial, lo que alguna vez fue un camino hacia el éxito durante 20 años puede haberse vuelto obsoleto. Las organizaciones ya no pueden depender de un liderazgo centrado en el "ego" y en los viejos “dogmas gerenciales”.