Soplar y hacer botellas: el arte de volver a aprender disciplina, paciencia, resiliencia, templanza, multifoco, constancia, en la era de la inteligencia artificial
En una era momento donde la inteligencia artificial avanza a velocidad vertiginosa, pero escasean la lectura profunda, la paciencia, el orden, la templanza y la disciplina, Marcela Baudino hace un aporte enorme al mundo empresarial. Maestra por vocación y coach de negocios por convicción, propone algo tan simple como poderoso: un libro-entrenador que enseña, divierte, interpela y transforma.

Su método no compite con la inmediatez de TikTok o Instagram. La supera. Porque mientras el video entretiene por segundos, su libro acompaña durante días, y deja huella. No solo aprendemos "formas" de hacer las cosas. Aprendemos a ser distintos, a ser mejores.
- Y aquí aparece la pregunta que todos nos hacemos: ¿cómo es posible que directores, empresarios, equipos de cultura, de marketing y dirigentes políticos no puedan dedicar 20 o 30 minutos diarios a leer artículos de valor, o uno o dos libros al mes? Peor aún: ¿cómo no logran sostener la atención en seis páginas de un proyecto, un plan o una propuesta que define el futuro de su empresa o de su área?
La paradoja es evidente. Dominamos las redes, los prompts y las herramientas de video, pero nos cuesta escribir con la mente, leer con calma y entrenar día a día. Y sin ese músculo, los resultados sostenibles no llegan, ni en los equipos ni en las personas. Como advertía el filósofo Martin Heidegger, "lo que más hay que pensar es que todavía no pensamos". Quizás hoy deberíamos decir que todavía no leemos lo suficiente.

Nos hemos desentrenado. Buscamos talentos sintéticamente productivos, pero la realidad demuestra que los resultados se construyen con inteligencia emocional, valores y constancia. Y luego nos quejamos de no obtenerlos.
Solo una persona que transitó del aula a la venta, del trabajo de campo al acompañamiento de líderes, puede integrar tantas competencias en una sola mirada. Ningún programa ni robot, por más avanzado que sea, reemplaza lo que el ser humano aporta con el cuerpo, el alma y la emoción. Eso es sabiduría. Y eso es Marcela.

En su presentación hizo algo delicioso: nos devolvió al aula. Al aula real. Se sentó al frente, nos leyó y nos llevó a lo que todo niño y todo adulto necesita: estar presentes. Frenar. Dejar que la imaginación nazca de nuestra mente y no de la de una máquina.
- Admiro la tenacidad de cualquier escritor. Lograr que alguien que quiere huir de todo se siente y lea es, hoy, una tarea casi heroica. Baudino cruza la vida con la lectura, y eso es precisamente lo que más falta: entrenar la templanza, la paciencia, la tenacidad, la disciplina de esperar sin dejar de hacer. Comprender que lo importante no es lo inmediato, sino lo que se construye a largo plazo.
Confieso que soy apasionado en mi visión. Tuve el honor de formarme como business coach en su programa y, tras miles de horas de trabajo y capacitación, participé en propuestas de enorme prestigio internacional. Pero Baudino tiene algo invaluable: es real, es concreta, combina la sabiduría de la calle y el potrero con la del aula. Y como toda escorpiana, posee una virtud diferencial: es sencilla y suave cuando hay que serlo, y firme, implacable y frontal cuando la situación lo exige.
Por eso su libro sirve tanto a un candidato a intendente o gobernador, como a un CEO de un grupo automotor, al director de una desarrolladora, a un entrenador de fútbol o a un líder de ventas en una empresa de consumo. Leer, entrenar, mejorar, superar. Cultivar un talento más amplio, más colaborativo, más cocreativo, más crossing, más phygital, más humano, más tecnológico aplicado, más emocional y, sobre todo, pensado a largo plazo.
Soplar y hacer botellas es una analogía brillante. Nos recuerda que la historia, el presente y el futuro deben revisarse y reaprenderse siempre, por más inteligencia artificial que nos asista. Porque el vidrio se modela con paciencia, aire y fuego, y la mente humana, igual.
Tu opinión enriquece este artículo: