Trump capturó la atención global: USA rebautizará la Inteligencia Artificial (IA) como "Superinteligencia" (SI)

Ante los líderes mundiales, Trump declaró textualmente: "El uso de la palabra artificial la hace sonar falsa. No es falsa, es realmente asombrosa... Bienvenidos al nuevo mundo de la Superinteligencia (SI)".

Trump sostuvo que la palabra “artificial” hace que la inteligencia “suene falsa”. Asimismo, justificó la medida dentro de una política de fuerte desregulación, rechazando de manera tajante cualquier intento de control o esquema globalista internacional sobre el desarrollo tecnológico.

 

Durante su alocución, definió la carrera tecnológica como una competencia clave, asegurando que Estados Unidos aventaja a China por un margen amplio.

  • La orden: Indicó que a partir de ese momento todos los documentos oficiales del gobierno estadounidense implementarán las siglas SI. Expresó además su deseo de que el resto del planeta adopte la misma terminología.
  • La "Fuerza IA" (AI Force): Reafirmó sus planes de crear una rama especial de desarrollo tecnológico, la AI Force (similar a su iniciativa Space Force en su primer mandato). 
  • La carrera geopolítica: Sentenció de forma tajante que la competencia tecnológica es absoluta: "Quien gane la superinteligencia, gana todo", asegurando que Estados Unidos mantiene una amplia ventaja estratégica frente a China. 
 
 
 
 
¿Por qué lo hizo? (Sus argumentos)
 
  • Rechazo a la regulación: El trasfondo central de su discurso fue el rechazo absoluto a cualquier marco regulatorio internacional o globalista. Trump argumentó que poner barreras o frenos de seguridad es una "farsa" y un "engaño" que solo serviría para sofocar el crecimiento económico de lo que él considera "algo más grande que la revolución industrial". 
  • Alineación con el "hoax" climático: Comparó de forma polémica las alarmas y advertencias existenciales de los científicos sobre los riesgos de la IA con el cambio climático, calificando a los defensores de las regulaciones como "fuerzas negativas". Su estrategia de branding busca proyectar que la tecnología no es peligrosa por definición, sino una herramienta de poder nacional puro. 
 
El 19 de septiembre de 2026, Donald Trump consultó en X y Truth Social para que sus seguidores eligieran entre «Inteligencia Superior», «Inteligencia Extrema» e «Inteligencia Suprema», omitiendo el término «Superinteligencia» que luego anunció en la ONU. Paralelamente, desestimó los riesgos existenciales de la tecnología como un engaño y propuso la iniciativa de una «Fuerza de IA». Puedes leer más detalles en la cobertura sobre el tema.
 
 
3. ¿Quiénes celebraron y quiénes criticaron?
 
 
 Los que celebran (Medios y aliados republicanos)
 
  • Medios conservadores: Cadenas norteamericanas aliadas como Fox News celebraron la retórica del presidente, catalogando el discurso como un alarde de poderío y firmeza estadounidense frente a rivales de todo el mundo, respaldando su enfoque de desregulación agresiva para ganarle la carrera a China.
  • El ecosistema libertario/tecnológico pro-desregulación: Sectores del capital de riesgo norteamericano y bases del movimiento MAGA han aplaudido el cambio conceptual, al interpretar que eliminar el matiz "artificial" revaloriza el desarrollo y los activos tecnológicos frente al mercado internacional. 
 
El rechazo (Científicos, expertos y otras potencias)
 
  • Comunidad científica y técnica: Especialistas del sector criticaron severamente la medida. Explicaron que, técnicamente, una "superinteligencia" refiere a un sistema hipotético futuro que supera ampliamente la capacidad cognitiva de toda la humanidad en cualquier disciplina. Denunciaron que aplicar este término a los chatbots y modelos actuales da una falsa impresión de omnipotencia que confunde a la población y enmascara los riesgos reales de seguridad.
  • Los líderes de la industria (OpenAI, Anthropic): Figuras de peso técnico como Sam Altman (CEO de OpenAI), Elon Musk y Dario Amodei (Anthropic) se mantuvieron firmes del lado de la precaución. En las mismas semanas previas, estos líderes insistieron en que el desarrollo sin control de una IA extraordinariamente poderosa podría derivar en escenarios distópicos o en la pérdida del control del futuro de la humanidad.
  • Líderes internacionales en la ONU: Mandatarios globales como Lula da Silva (Brasil) y diversos representantes europeos chocaron de frente con la visión de Trump, defendiendo la necesidad de una gobernanza coordinada a nivel internacional para mitigar los riesgos globales de esta revolución digital.
 

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